
Peer coaching
Quien ha vivido cómo un grupo de colegas ayuda a mirar un reto real desde otro ángulo en apenas veinte minutos sabe lo potente que puede ser el peer coaching.
A veces peer coaching programas no funcionan como uno imagina: una sola persona acapara la conversación, las sesiones derivan en rondas de quejas o el programa, tras el entusiasmo inicial, simplemente se va apagando lentamente. En estos casos ayuda un acompañamiento profesional, que mantiene procesos claros y aporta métodos y contenidos.
Peer Coaching con un enfoque temático
A menudo programas de Peer Coaching gana fuerza cuando se combina con workshops y un formato en dos partes. Así surgen itinerarios de aprendizaje en los que las personas no solo trabajan retos actuales, sino que descubren nuevas perspectivas, repasan modelos y prueban herramientas para su día a día profesional.
Así funciona
Durante la primera parte del encuentro repasamos, en formato de workshop, temas clave de comunicación y liderazgo, como Autoliderazgo, Inteligencia Emocional y Seguridad Psicológica, tratar con personas difíciles, conversaciones difíciles, asertividad y afirmación personal. Durante la segunda parte tiene lugar el Peer Coaching clásico: los participantes se asesoran entre sí, trabajan sus retos concretos y desarrollan nuevas perspectivas y soluciones para su día a día. Un workbook acompaña todo el proceso. Da un hilo común entre sesiones, anima a experimentar en el trabajo diario y ayuda a llevar lo nuevo a la práctica, poco a poco.
Case Clinics para redes, grupos de alumni y comunidades profesionales
En un congreso, un encuentro de alumni o un Lunch & Learn, las Case Clinics permiten activar a todo el mundo en poco tiempo. Los retos reales de los participantes se abordan con métodos como Headstand Brainstorming, Good Advice, Time Machine o Actstorming. Habrá risas, mucho en lo que pensar y, casi siempre, perspectivas nuevas e inesperadas.
¿Hablamos? Cuénteme qué tiene en mente y buscamos juntos el mejor formato






